Hola a quien esté leyendo, por despiste, esta bitácora, mi primer "bebé" virtual, y eso que hace ya unos años desde que entré en la era digital.
De palabra en palabra surge por consejo del aula de profesores "virtuales" del Instituto Cervantes, donde, en estos momentos, estoy cursando un interesantísimo "¿Cómo se enseña y se aprende una lengua extranjera?". Ya he recibido alguna respuesta muy obvia, del tipo "ligándosela" (gracias Luis, por tu sesuda aportación), pero creo que a todos nos resulta obvio que no es tarea fácil transmitir a personas ajenas a la lengua materna que tratamos de enseñar todo el enorme y ancho rango de conceptos que un lenguaje implica. Está el vocabulario, la gramática, el léxico, la morfología, la sintaxis, la fonética, la etimología, y tantos otros aspectos llamémosles formales, sin los cuales parece difícil articular un conjunto de frases con sentido comunicativo.
Pero, ¿es sólo eso? Yo creo que no, que la lengua va mucho más allá y confluyen en ella circunstancias sociales, de género, económicas, etc, que la configuran de manera única y exclusiva con respecto de otras. Y...¿cuál es la mejor forma para que, de palabra en palabra, podamos alcanzar una enseñanza comunicativa plena, dándole al alumno todas las herramientas para que gestione las capacidades que necesita -oral, escrita, lectora, como escuchante- para comunicarse en un idioma que no es el suyo? ¿O es que, acaso, no son competencias las que tenemos que desarrollar en el aula, sino promover la autonomía del aprendiente, explorando métodos que, quizás, a los que no estamos inmersos en la realidad pedagógica actual, nos resultan extraños a la vez que esperanzadores?
Porque, de lo que no cabe duda, es de que casi todos, en España, llevamos estudiando inglés toda nuestra vida, y, a la hora de la verdad, ¿cuántos lo hablamos?
Aquí plasmaré lo que voy aprendiendo junto con mis compañeros del curso, y trataré de reflexionar en voz alta sobre aquellos aspectos que me resulten más interesantes. ¿Me acompañan?